Electricidad

Me pregunto qué hacía la gente antes de ti. Tal vez saltar felices al río sin temor de mojar lo que sea que había en sus bolsillos.

Encender la luz de una vela sosteniendo una taza de té frente a la chimenea, justo antes de divagar en las profundidades de la vida misma.

Supongo que cantábamos las canciones que alguien más escribió aprovechando el último rayo de sol. Seguro aún nos mirábamos a los ojos mientras nos jurábamos amor eterno o prometíamos alguna cosa.

Hasta que llegaste tú — disfrazada de energía, apaciguándonos con la mitad de tus cargas positivas. Encendiste nuestro mundo apagando nuestro corazón.

Dándole vida y fuerza a todo lo que no respira. Haciéndote indispensable. Poderosa. Lo suficiente para dividir los pueblos o explotar los ríos.

Ojalá volviéramos a sentarnos a la orilla de esa chimenea a dialogar sobre tu magnificencia.

Pero ahora estamos demasiado ocupados abrazando todo lo que te necesita. Porque todo eso — lo necesitamos nosotros también.

Tags:

No responses yet

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Latest Comments

No comments to show.